El Club Melilla Baloncesto rinde un emotivo homenaje al Dr. Luis Segura Arrabal, siempre presente en el corazón del club

El Club Melilla Baloncesto rindió un sentido y emotivo homenaje al Dr. Luis Segura Arrabal durante el descanso del primer encuentro de liga en casa del Melilla Ciudad del Deporte, disputado el domingo 11 de octubre de 2026 frente al Clínica Ponferrada SDP.

Un acto cargado de cariño, recuerdos y emoción para honrar la memoria de quien, durante tantos años, fue mucho más que el médico del club: un compañero, un amigo y una persona muy querida por toda la ciudadanía.

El Pabellón Javier Imbroda fue escenario de un momento especialmente conmovedor, en el que familiares, amigos y aficionados se unieron para acompañar a su esposa, Celia, que estuvo arropada por sus hijas, Rocío y Celia, y por su nieto Luis. Juntos recibieron el cariño de un club que quiso rendir tributo a una figura imprescindible en su historia y a un hombre que dejó una huella imborrable en todos aquellos que tuvieron la fortuna de conocerlo.

El presidente del Club Melilla Baloncesto, Jaime Auday, fue el encargado de abrir el homenaje con la entrega de una placa conmemorativa a Celia, en reconocimiento a la dedicación y al legado de nuestro querido doctor. A continuación, se hizo entrega de tres ramos de flores a su esposa y a sus hijas, en un gesto de afecto y cercanía hacia una familia que forma parte de la historia sentimental de esta entidad.

Uno de los momentos más especiales llegó cuando el directivo del club y amigo de la familia, Aitor Alonso, entregó a su nieto Luis una réplica de la camiseta que, durante toda esta temporada, ocupará simbólicamente la silla en la que el Dr. Luis Segura Arrabal se sentaba en cada partido. Un lugar que seguirá reservado para él, porque hay ausencias que se sienten en cada rincón, pero también recuerdos que permanecen vivos para siempre.

La camiseta quedó colocada en su silla, acompañada de un ramo de flores, como símbolo de un cariño que no entiende de despedidas. A partir de ahora, cada partido en el Javier Imbroda de la presente temporada, tendrá un lugar especial para nuestro doctor, un espacio que recordará a todos que hay personas cuya presencia trasciende el tiempo y cuya huella jamás desaparece.

El homenaje concluyó con una larga y sentida ovación de los aficionados, que se pusieron en pie para expresar su reconocimiento y su cariño. No solo se recordó al extraordinario profesional que fue Luis Segura, sino, sobre todo, al ser humano excepcional que había detrás de la bata médica: una persona cercana, generosa, empática y siempre dispuesta a escuchar, ayudar y cuidar de los demás. Un hombre que supo ganarse el respeto y el afecto de toda Melilla gracias a su humanidad, su bondad y su forma de estar siempre al lado de quienes lo necesitaban.

Desde 1991, el Dr. Luis Segura Arrabal veló por la salud de los profesionales que han formado parte del Club Melilla Baloncesto, acompañando a generaciones de jugadores y miembros de la entidad. Décadas de dedicación, compromiso y cariño que lo convirtieron en mucho más que un médico: en parte de nuestra familia, de nuestra historia y de nuestra identidad.

Hoy, su silla seguirá estando ahí. Su camiseta nos acompañará durante toda la temporada y su recuerdo estará presente en cada encuentro, en cada abrazo y en cada aplauso. Porque el tiempo podrá pasar, pero nunca borrará todo lo que nos dio ni el cariño que sembró en tantas personas.

Gracias por tanto, querido doctor. El Club Melilla Baloncesto siempre será tu casa.

Besos al cielo, Luis. Siempre en nuestro corazón.